The boy who wouldnt hoe corn – OST from Alabama Monroe

Un tema para ilustrar por dónde va la pelí……excelente

 

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LO QUE LA VIDA TE DA, LA VIDA TE LO QUITA

 Muchas veces, quizá demasiadas queremos ser otros, otros cuerpos, otras vidas, otras relaciones, trazadas desde la pasión o tal vez desde la desgracia, o la música y quién sabe también del amor.

Queremos ser otros porque no podemos o no sabemos enfrentarnos con el dolor y con la muerte, este pensamiento ha estado presente en la historia de la humanidad desde que tratamos de explicar el mundo su situación y como nos afecta.

Alabama Monroe o The broken circle breakdown (título original) trata de todo eso, pero sobre todo es una historia de amor, fuerte, apasionada, llena de vida, donde los estados de ánimo se reflejan en un tatuaje, se manifiestan en un toque de banjo, y se expresan con la manos, con el rostro, con la rabia, con el llanto y también con la desesperación como acto de rebeldía pero también de afirmación.

Todo en Alabama Monroe está pensado y hay quién pensará que estrategicamente bien pensado, nada más lejos, el film desprende autenticidad, vitalismo, verdad al fin y al cabo pues sólo así nos podemos creer esta historia.

La vida como dice la protagonista Elise – Alabama no es generosa, cuando crees que todo es perfecto, que esa chispa nos hace inmensamente ricos, cuando el fruto del amor se torna en tragedia, en esos momentos ya no eres la misma persona, no puedes enfrentarte a eso de la misma forma, mientras el dolor se abre paso como un bisturí, mientras tanto todo lo que querías, todo lo que compartias se desmorona.

Nuestros protagonistas necesitan recomponerse ser otros, de ahí que Elise ya no sea Elise y sea Alabama. Didier el otro protagonista necesita sacar su rabia contra el mundo, un mundo que le quita lo que más quiere, y no sabe que hacer mientras suena su música una música que pide motivos, que pide razones, que clama en la oscuridad a cada golpe de acorde. Y mientras tanto el amor, de hacerse el amor, de hacerse daño, de no entender nada y perderlo todo, de promesas que no lo son, de dejar el último aliento más allá de un beso y convertirlo en un tatuaje mientras se pierde el último latido.

De todo eso va Alabama Monroe, y de la música, y de pintarse el cuerpo más allá de un tatuaje a modo de recordatorio de lo que he sido y soy, pero sobre todo de unos seres humanos que miran como entender la muerte, como administrarla en sus vidas y como pensar que quizá la luz persiste más allá de la estrellas y como diría algún otro tema de bluegras los arcos iris no mueren nunca.

Todo eso Alabama – Elise lo sabe y lo deja por escrito diciendo que su amor es eterno aún cuando ella este apagada ese Alabama – Monroe que ilustra la carne y va más allá de la carne,  y también sabe que la vida nos da cosas y la vida nos las quita, siempre generosa, siempre injusta. 

 

AGA

 

 

Ben Howard – Oats in the water

Benjamin John Howard (24 de abril de 1987) es un cantante y compositor inglés. Su debut fué con su primer EP Games in the Dark (2008), seguido por dos EPs These Waters (2009) y Old Pine (2010). Su álbum debut se produjo en 2011 titulado Every Kingdom seguido por dos EPs más Ben Howard Live (2011) y The Burgh Island (2012). Actuó en 2013 en el Festival Glastonbury en el Pyramid Stage.

Sobre el Capitán América y el cine de arte y ensayo

No cabe duda que posiblemente y sin miedo a equivocarme, el último film de la factoria Marvel ahora propiedad de Disney no pasará a la história del cine por inventar un lenguaje filmico nuevo, ni por estremecernos con interpretaciones introspectivas diluidas por textos reflexivos y elocuentes, no amigos de eso nada, esto es puro espectáculo. Y sin embargo, siendo como es puro espectaculo es interesante detenernos es un par de cosas, que hacen que este Capitán América: El soldado de invierno resulte un ejercicio cinematográfico tan lúdico como estimulante. En primer lugar me resulta sorprendente la aparición de Robert Redford cosa no sólo absolutamente inusual sino casí imposible, y resulta tremedamente curioso pues creo que es el único personaje negativo de toda la carrera de este actor norteamericano, lo cuál no es para nada baladí conociendo la trayectoria de Robert Redford, siempre personajes comprometidos socialmente y politicamente, personajes positivos, llenos de empatía…..en fín entendereis mi sorpresa por la decisión del actor de hacer de malo – malísimo. Por otro lado estaría y esto es lo que más me llamó la atención de la pelicula es que si bien está planteada como obviamente una pelí de consumo, tiene elementos de planificación, de escenas de acción muy bien contruidas y mejor coordinadas, llenas de ritmo donde por una vez se deja de lado tanto efecto especial para centrarse en una cierta “fisicidad” en las escenas de acción, donde tanto se echa de menos en otros films de semejantes características, se agradece esta sensación de verité. Por este motivo, y otros no tan cinefilos Capitán América resulta un dinero pagado en taquilla que se amortiza con sólo ver la escena de la emboscada automovilistica a Nick Furia (Samuel L. Jackson) en los que las referencias a por ejemplo Heat de Michael Mann resultan evidentes para este servidor en lo que para mí resultó la película de acción mejor planificada de los últimos años…..siendo estas referencias a modo de intercambio de opinión, creo que ver Capitán América no hará que tu visión del cine se enriquezca con nuevas propuestas pero te aseguro que pasarás dos horas disfrutando de pura acción sin más restricciones que la propia butaca del cine, y eso queridos amigos con la que está cayendo puede resultar alienante pero que coño, es el Capitán América.

Mud y el espíritu del rio

Mud es una pelí llena de elementos cinefílos, en clave casi de western, con un fuera de la ley interceptado por unos niños que descubren que el amor no siempre resulta perfecto y correspondido, donde el delta de mississipi resuena como un personaje más dotado de vida, y las interpretaciones resultan convincentes y creibles. Cine de verdad, con historias de verdad bañadas en Mark Twain, de estos pequeños tom´s Sawyer´s. Una pequeña joya que también establecía el pistoletazo de salida para el señor Matthew McConaughey y su carrera no tanto hacía los oscars “que también” si no en el crecimiento de un actor serio, meticuloso que cada vez ha ido eligiendo mejor sus papeles. Dicho lo cuál os la recomiendo…..poneros una copa, sentaros en el sofá y tranquilamente sumergiros en este road western ahogado en las turbias aguas del delta….

True Detective o como vivir con uno mismo

True Detective, una de esas series que resulta hipnótica no tanto por lo que ocurre si no por lo que no ocurre, esto es, personajes que van creciendo y conociendose a si mismos o descubriendo claros-oscuros sobre ellos y los demás. Un viaje a luz en el que la importancia pasa por el estado de ánimo de los protagonistas, de como se enfrentan a sus miedos y angustias vitales…..a veces desde la huida hacía delante y otras desde la torpeza y la desesperación. Os recomiendo True Detective, no hay grandes explosiones, ni siquiera grandes tramas enrevasadas, pero os garantizo que hay policias que viven en tuneles sin salida, bares sucios, ámbitos urbanos dotados de vida….paisajes en definitiva hechos a retazos. Vale la pena.