INTEMPERIE

Excelente colaboración literaria de Marisé Segura Pedrero, esperemos y deseamos que no sea la última…..disfrutad.

Una huida, un niño escondido, un cabrero, así nos pone en el punto de partida Jesus Carrasco, con su novela, Intemperie. Un relato del que poco importa el lugar, el tiempo y los nombres, ocultados al lector, como una historia que, o bien ha querido que no quedara desfasada para un futuro tomador del libro, o (yo me decanto por esta última) hablar de situaciones y sentimientos universales, sin fechas, sin adornos que puedan desviar lo intrínsecamente humano.
Una huida supone dejar atrás lo malo, lo hostil y encontrar un terreno seguro ya sea real o como una situación en el plano interior. Lo que se encuentra el protagonista tras dejar a su corta edad su hogar, es un lugar más hostil del que procedía. Pues bien, así es la propia vida, de la noche a la mañana no vas a dejar atrás tus fantasmas, todo requiere un aprendizaje, de un camino árido sin apenas sombras donde poder cobijarse, de personas que van en tu búsqueda para que permanezcas inmóvil, pero también de aquellas que caminan a tu lado. Y de todo esto trata Intemperie, de un proceso hacia el cambio, de que escapar de tus problemas no es meter la cabeza en la tierra a modo de avestruz, sino seguir un camino hacia el cambio.

El lenguaje utilizado, roza el lirismo, profundo, con pinceladas de poesía. Sumerge en un territorio de gran belleza, lo oscuro, lo árido. Si bien utiliza palabras muy propias del ámbito rural ( con pausas al diccionario totalmente enriquecedoras), no por ello resulta una lectura pesada, más bien cercana, donde lo universal prevalece contra lo característico del terreno. Y como algo puramente personal, me resulta cercano a los poemas de Manolo Chinato, tratando temas sociales desde un sustrato primario, de andar por casa, donde se juntan elementos de poder, subordinación y vejatorios, con aquellos de la tierra, y de lo que emerge de ella.

La relación del joven con el anciano cabrero, va mas allá de aquél Lazarillo de Tormes, ya que en este caso uno ofrece lo que tiene y a cambio recibe lo que le falta. A cambio de juventud, fresca y sin límites, experiencia, responsabilidad, surcos en la piel. A cambio del paso de los años, una vuelta a lo humano, a sentirse vital, a sentir el aire en los poros.

Todos los elementos buscan su espacio en cada una de las páginas de esta corta novela, todo cuidadosamente situado cuenta. El sol, el agua, las nubes, una miga de pan, las cabras, el perro… La vida, la sed por un cambio, el correr del tiempo, lo importante frente al todo, la multitud, la subordinación…

Cada palabra, cada frase, nos ofrece un aprendizaje de la vida, sin necesidad de irnos a literatura de autoayuda o a un ensayo. Sobresalen temas profundos, actuales, sociales, de lo más hondo de la persona, de cambio vital, y por qué no, de nosotros mismos.

Marisé Segura Pedrero